Casas impresas en 3D: la arquitectura del futuro… ¿o del presente?

La tecnología y la transformación digital han cambiado la forma en que hacemos casi todo: desde cómo interactuamos unos con otros, hasta la realización de complicadas cirugías. La arquitectura no es ajena a esta revolución, aunque solo en parte: la forma de diseñar y planear un proyecto se puede hacer con distintas herramientas digitales, pero la construcción sigue siendo posible gracias a las manos de profesionales, ladrillo sobre ladrillo.

La impresión 3D podría cambiar este panorama: sus aplicaciones son cada vez más conocidas y está haciendo las cosas mucho más fáciles en actividades como fabricación de juguetes, material médico y aviones, por ejemplo. La pregunta es: ¿por qué no se ha utilizado para trabajar en una actividad que necesita grandes cantidades de material y esfuerzo de trabajadores, como la construcción?

Saint-Gobain detrás la innovación

Veamos las posibilidades: el equipo que se necesita para imprimir una casa no se compara con una impresora 3D estándar. Una máquina de este tipo, que puede imprimir concreto, se asemeja a un robot de soldadura usado en la industria automotriz pero con funciones para inyectar capa sobre capa de material de construcción. Sin duda, no es una tecnología común y ni se usa alrededor del mundo, sin embargo, Saint-Gobain, junto con otras compañías, ya está trabajando para volverla una realidad.


Foto: Saint-Gobain.com

En Singapur, Saint-Gobain trabaja junto con Hamilton Holdings y Ang Cheng Guan, compañías de la industria de la construcción, en un laboratorio de R&D (investigación y desarrollo, por sus siglas en inglés) especialmente dedicado a la impresión 3D de concreto. También en Holanda, la empresa ha unido esfuerzos con otras instituciones como la Eindhoven University of Technology, que desarrolló el Proyecto Milestone, cuyo plan es construir cinco casas en impresión 3D para ser rentadas en 2020.


Foto: Eindhoven University of Technology.

En esta tecnología hay dos caminos que han demostrado ser útiles: el uso del concreto de fijado rápido -en el que la primera capa seca lo suficientemente rápido para soportar la siguiente- y, lo que es más efectivo, el uso de mortero que permanece líquido mientras está en movimiento, pero que cuando se coloca en el suelo seca rápidamente para cargar una siguiente capa.

La creatividad es el único límite

El ingenio de los profesionales del área les ha permitido a través de los siglos crear cualquier construcción que se propongan usando las herramientas a su alcance, es por eso que las personas en Stonehenge pudieron colocar esas rocas unas sobre otras, los griegos y romanos pudieron erigir templos con simetría perfecta sin maquinaria pesada, y los arquitectos actuales construyen rascacielos que permanecen de pie por encima de las condiciones de la naturaleza.

La impresión 3D será una forma de convertir los diseños en realidad ahorrando mucho trabajo y desperdicio de materiales, ya que, por ejemplo, no se deben manipular los materiales que ya existen para obtener una forma deseada, lo que se hace desde el inicio es imprimir la forma deseada.


Foto: Saint-Gobain.com

Se espera que las posibilidades que esta tecnología puede ofrecer sean sumamente grandes. Y aunque aún hay mucho trabajo por hacer, el camino ya está marcado y los beneficios poco a poco podrán ser aplicables en la arquitectura.